La historia de ATI comienza con una convicción profunda: la ingeniería bien hecha puede transformar vidas.
En 2003, después de más de 20 años de experiencia en el sector energético en Boyacá y seis años de formación
en ingeniería eléctrica en Rusia, nuestro fundador tomó una decisión clave: crear una empresa capaz de
construir infraestructura energética de clase mundial para Colombia y la región. No fue un impulso. Fue el
resultado de décadas entendiendo las necesidades reales del sistema eléctrico, formándose en técnicas
avanzadas de ingeniería y, sobre todo, creyendo que Latinoamérica merecía proyectos ejecutados con rigor
técnico, compromiso social y excelencia operativa.
Así nació Asistencia Técnica Industrial – ATI.